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06ibero01Los adultos mayores en México son de las poblaciones más vulnerables en el rubro de la alimentación. En datos del Instituto Nacional de las Mujeres, la desnutrición calórico-protéica es la novena causa de muerte entre las mujeres mayores de 60 años, y la onceava en hombres.

Al ser el 14% de la población total del país —17,958 millones 707 personas—, este panorama resulta preocupante, pues las causas de malnutrición en este sector se deben en gran parte a las limitaciones físicas que tienen: problemas de masticación, deglución y digestión.

Alejandra Olvera Gómez y Evelyn Villarauz Aldana, estudiantes quinto y noveno semestre respectivamente de la Licenciatura en Nutrición y Ciencias de los Alimentos de la IBERO Puebla, no se mantuvieron indiferentes ante esta problemática que, para ellas, también se trata de una invisibilización selectiva de la vejez.

“Creemos que, hasta cierto punto, con las redes sociales, no notamos tanto a la población de adultos mayores”, explicó Alejandra; “por eso comenzamos a analizar los productos alimenticios que se enfocan esta población”, y así fue como crearon Ki’i, un puré para personas de la tercera edad con problemas de masticación, deglución y malnutrición.

Gracias a su base hecha de albúmina de huevo, una proteína natural, este puré ofrece una alternativa accesible y adaptable a las necesidades de su público meta, que también podrá disfrutar de un agradable sabor a manzana y vino tinto hecho con productos naturales de manera sustentable.

En este proceso las estudiantes también buscaron revalorizar a la vejez, que muchas veces se ve olvidada y limitada por no poder realizar sus actividades con normalidad. “Hay un sentimiento de denigración al tener que comer papillas y batidos. Ki´i busca dignificar a esta población […] con un apoyo nutricio que contiene antioxidantes, es hiperproteica e hipercalórica”.

De esta manera Alejandra y Evelyn, a pesar de estar en momentos diferentes de su formación profesional, pudieron diseñar este producto con las bases teóricas y prácticas que han obtenido gracias al profesorado e instalaciones que se ofrecen en su licenciatura.

“Todos nuestros maestros nos apoyan a que demos un extra del magis. Nos llaman a siempre dar lo mejor de nosotros. Ahí fue como empezamos a buscar las poblaciones que más nos necesitaban, las necesidades nutricionales que tenían, y así fue como llegamos a al producto”, comentó Evelyn, que está por unirse a la comunidad de egresados destacables gracias a sus aportes.

Alejandra también reconoce este impulso en el plan de estudios: “la parte del plan de estudios que tienen aquí en la IBERO Puebla es muy completo. Tanto para la parte de nutrición clínica para enfocarte a un paciente, como la parte de la ciencia de los alimentos. Siento que eso te abre las puertas por completo en el mundo laboral”.