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Sábado, 25 de Junio de  2022
10:36

08ibero01“Atestiguamos la disputa del relato de la democracia, uno que oscila entre una transición fallida y un intento también fallido de conducir las expectativas de transformación en clave de justicia social”: Roberto Alonso.

A días de la consulta ciudadana sobre la continuidad del Ejecutivo federal, resulta pertinente reflexionar sobre la democracia como orden mundial. Durante un foro virtual de la IBERO Puebla, Roberto Alonso Muñoz reconoció que las llamadas ‘democracias de baja intensidad’ han provocado que, una vez ejercido el voto, el ciudadano se ausenta (o se le margina) del quehacer político.

El responsable del Observatorio de Participación Social y Calidad Democrática (OPSCD) identificó así una paradoja en el sistema democrático. Si bien se celebran elecciones con recurrencia, estas no dejan de constituirse como acciones en beneficio de una minoría en el poder. “El 73% de los latinoamericanos estima que nuestros países están gobernados por unos cuantos grupos poderosos. En México, esta percepción la tiene el 67% de la población”.

De acuerdo con el Latinobarómetro, en México ha existido una falta de apoyo a la democracia desde principios del año 2000, aunque mostró una recuperación tras el periodo electoral de 2018. Por otro lado, existen ligeros crecimientos en el apoyo a regímenes autoritarios.

Situación similar es la reflejada por el Barómetro de las Américas. Según la encuesta bienal, el 63% de los latinoamericanos considera que la democracia es la “menos mala” de las opciones de régimen de gobierno. Sin embargo, hasta un 32% ve viable que el Ejecutivo nacional actual ejerza el poder de manera unilateral, sin participación de los poderes Legislativo y Judicial.

El estancamiento en el desarrollo democrático, un mal de escala global, es una crisis presente en regiones azotadas por la violencia, la corrupción y la impunidad. Alonso Muñoz cuestionó si la democracia representativa es la única forma de orden social viable o si es posible encontrar una estructura que responda a las necesidades de los tiempos.

La llegada de Andrés Manuel López Obrador significó un repunte en la confianza en la democracia. No obstante, persiste la latencia de optar por un régimen autoritario si la calidad de vida no mejora. “Preocupa la tolerancia a los gobiernos unipersonales por la vía de la concentración del poder ante situaciones adversas. ¿Estamos ante un rasgo de época?”.

Las sociedades se encuentran en un momento de reflexión sobre los límites de la democracia, lo que ha conducido a mirar hacia expresiones alternativas al canon representativo. Algunas experiencias democráticas emergentes pueden hallarse fuera de las instituciones, en los espacios locales más acotados.

Una de las explicaciones que Gabriel Mendoza Zárate encuentra es la ruptura entre la democracia como modelo y la ciudadanía. “La reivindicación del pueblo es volver a tomar el poder en sus manos”, aseguró el académico de la IBERO Puebla. Y agregó: “Los ciudadanos se sienten dentro de la democracia cuando sus decisiones tienen repercusiones en la vida social”.

Chilón ha puesto en marcha un modelo comunitario que inspira a toda la región sur del país. Las asambleas regionales han nombrado a coordinadores y promotores con base en las necesidades de cada comunidad. De acuerdo con el testimonio de una consejera, los líderes son elegidos por sus principios morales más allá de su posición económica o sus conocimientos.

Mendoza Zárate destacó que los gobiernos autónomos han hecho frente a la imposición de las visiones de desarrollo ajenas a sus culturas. Por ello, llamó a comprender el derecho indígena como un sistema de prácticas jurídicas comunitarias que se encuentran en permanente dinamismo y diálogo con los principios estatales. “Reivindicar esos sistemas normativos que tienen que ver no solo con lo electoral, sino con las formas de organización política”.

 

La democracia, en números

Desde el inicio del siglo XXI, México ha incorporado la alternancia política dentro de sus dinámicas de comportamiento electoral. Las presidencias de Vicente Fox y Felipe Calderón marcaron un punto de quiebre para todo el país. Sin embargo, han sido los cambios de régimen a nivel municipal los que han tenido mayores impactos en la forma de vida de las personas.

René Valdiviezo Sandoval, académico de la IBERO Puebla, ha rastreado el comportamiento de la democracia mexicana desde el año 2000 hasta el último ciclo electoral —el más grande de la historia en cuanto a participación— para identificar algunos patrones dentro de la acción del sufragio.

Su estudio, planeado para publicarse este año, ha contemplado los procesos electorales de 2,047 municipios de todo México (no incluye los municipios que se rigen por usos y costumbres). La mayoría del país ha celebrado ocho periodos electorales en el siglo XXI, lo que arroja un total de 15,407 elecciones. Puebla es el estado donde más elecciones se han producido con 1,519.

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